RADIOGRAFIA DIENTES

Las radiografías dentales

Las radiografías dentales, comúnmente conocidas como Rayos X son una técnica de diagnóstico fundamental para los odontólogos ya que permite detectar daños y enfermedades no visibles durante un examen dental regular  evitando retrasos innecesarios o tratamientos erróneos por un diagnóstico equivocado.

La frecuencia con la que se deben tomar radiografías dentales depende de su salud bucal actual, su edad, su riesgo para la enfermedad y los posibles signos y síntomas de enfermedades bucales. Por ejemplo, los niños podrán necesitar radiografías más a menudo porque sus dientes y mandíbulas continúan desarrollándose y sus dientes tienen más probabilidades de verse afectados por la caries que los de los adultos. El dentista revisará su historial, examinará su boca y decidirá si necesita radiografías.

Pero no todas las radiografías dentales son iguales ni sirven para lo mismo, por lo que hay diversos tipos en función de que el dentista quiera evaluar una zona u otra.

  • Aletas de mordida: muestran los dientes sobre la línea de las encías y la altura del hueso entre sus dientes, lo que ayuda a diagnostica enfermedades periodontales y caries entre los dientes.
  • Periapicales: se trata de una radiografía simple que se toma para mostrar un área específica que preocupa
  • Serie periapical completa: muestra todos sus dientes y todo el hueso que les rodea, lo que ayuda a diagnostica caries, quistes o tomares, abcesos, dientes impactados y enfermedades periodontales.
  • Panorámica: se trata d euna radiografía que se toma sin colocar la placa radiográfica dentro de la boca. Es un tipo de radiografía de mucha ayuda, particularmente, para valorar en conjunto el maxilar y la mandíbula al mismo tiempo y poder mostrar dientes impactados y otras estructuras “escondidas” que podrían ser difíciles de ver en la placa pequeña e individual.
  • Tomografía computarizada de haz cónico: Este tipo de tomografía usa un equipo de rayos X que rota en combinación con un computador digital que captura claramente las imágenes de tejido blando, huesos, músculos y vasos sanguíneos en forma tridimensional.

Los exámenes con radiografías dentales son seguros; exigen un nivel muy bajo de exposición a la radiación, lo que hace que el riesgo de posibles efectos nocivos sea muy pequeño.

De acuerdo a la CDA (California Dental Association):

  • Una serie de radiografías de aleta de mordida expone al paciente a 22-51 microsieverts (microSv)
  • Una radiografía panorámica tiene una exposición alrededor de 5-25 microSv
  • La tomografía computarizada de hac cónico tiene una ampliación de exposición tan pequeña como 20 microsieverts a una exposición tan grande como 700 microSv, dependiendo del tamaño de la imagen y de la marca de la máquina de haz cónico.

Para entender lo que esto significa, este monto se puede comparar con el promedio de la cantidad de radiación de fondo (la radiación que ocurre en el ambiente) a la que la persona está expuesta en un año. Este promedio, a nivel mundial es de 2400 microsieverts por año

Además, las técnicas y herramientas de las radiografías están diseñadas para limitar la exposición del cuerpo a la radiación y se adoptan todas las precauciones para garantizar que la exposición a las radiaciones es lo más baja posible (según el principio ALARA).

Desde la Clínica Dental Bratos destacamos la importancia de las radiografías individuales y las radiografías panorámicas en los distintos diagnósticos orales, dentarios y mandibulares sabiendo siempre en qué momento deberemos realizaras y, valorando las ventajas y desventajas de cada una de ellas, decidir cuál es la más idónea para su diagnóstico.

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